Terminan los Juegos Olímpicos, ¿y ahora qué?

Terminan los Juegos Olímpicos, ¿y ahora qué?

Unos Juegos Olímpicos destacan por ser uno de los espectáculos deportivos más esperados por la población mundial que acogen a los y a las mejores deportistas del momento. En relación a la competición deportiva, los JJOO suelen dejar momentos para la historia pero, ¿cómo se prevé el futuro una vez estos han terminado? ¿Qué será de todas las infraestructuras construidas única y exclusivamente para la competición olímpica?

Estas cuestiones son las que aparecen cuando terminan los Juegos Olímpicos. En el caso de Río de Janeiro también se ha producido esta situación y, en plenos Juegos Paralímpicos, ya se están tomando medidas para poder hacer frente a la gestión de las grandes instalaciones Olímpicas. Se prevé que, en la situación en la que se encuentran las instituciones locales, las instalaciones acabarán en manos privadas ya que la situación del ámbito público es muy compleja y delicada. Algunas de las instalaciones serán desmontadas para construir infraestructuras para la población local, pero otras quedarán de pie atendiendo a la suerte de los grandes inversores que puedan hacerse cargo.

De este modo, el punto negro de las grandes construcciones olímpicas vuelve a hacer acto de presencia previendo un abandono de gran parte de estas en el futuro y su infrautilización sin generar ningún tipo de actividad ni inyección económica para la sede, como ha pasado en algunos casos. En un gran evento, a la hora de determinar la situación y construcción de grandes equipamientos como los que se han podido ver en las últimas semanas en Río de Janeiro, se debe tener muy en cuenta su futuro después de la competición. Para la construcción de las instalaciones se empieza a tener en cuenta este hecho y se está trabajando tanto en las instalaciones como construcción, así como en el aprovechamiento posterior de estas para darles una continuación deportiva después de la competición. Este es el caso de dos ciudades cercanas que acogieron o acogerán un gran evento deportivo como fueron los JJOO de Barcelona 1992, los de Londres en 2012 y los esperados Juegos Olímpicos del Mediterráneo de Tarragona 2017. En los próximos meses se comprobará si Río de Janeiro también ha planificado la post competición y ha podido dar salida a estas grandes instalaciones.

Infraestructuras efímeras que quedan olvidadas después de las grandes competiciones. ¿Cuando se pondrán los medios para frenar este fenómeno tan perjudicial para las sedes olímpicas? ¿Vale más el éxito durante unas semanas que el impacto negativo que queda en los siguientes años?

 

Foto: El Periódico