La obesidad y el sobrepeso infantil y juvenil en el punto de mira internacional

La obesidad y el sobrepeso infantil y juvenil en el punto de mira internacional

A partir de las cifras extraídas de los Ministerios de Salud y Desarrollo Social de diferentes países, así como organizaciones mundiales de salud como “World Health Organization”, se ha podido realizar el siguiente mapa, el cual muestra el porcentaje de sobrepeso y obesidad en países como Estados Unidos, México, Chile, España, Brasil, Argentina, Angola, Francia, Reino Unido, Rusia, China, Bangladesh, Suráfrica y Australia. De este modo, se puede obtener una visión general de estos índices así como identificar los países clave.

Gracias a este mapa de cifras, se puede comprobar cómo la obesidad y el sobrepeso están aumentando cada vez más en los países desarrollados, mostrando como las políticas de prevención, ligadas a programas para aumentar la práctica de actividad física y promover un estilo de vida saludable, no están siendo efectivos en muchos territorios.

Uno de los principales factores que influye en el incremento del sobrepeso y la obesidad infantil es el cambio en los hábitos de ocio, puesto que se ha pasado de realizar actividades al aire libre al hecho que los niños/as ocupen la mayor parte de su tiempo viendo la televisión o utilizando dispositivos electrónicos. En España, por ejemplo, un 75% de los niños/as y jóvenes entre 2 y 17 años pasan más de una hora diaria de su tiempo libre ante la pantalla, según confirma “la Encuesta Nacional de Salud 2017”. A través de esta misma fuente se ha podido extraer que el sobrepeso y la obesidad han aumentado desde 1987 hasta ahora. El porcentaje de niños/as entre dos y diecisiete años que tenían sobrepeso en 1987 era de un 24,0% en niños y de 21,9% en niñas, mientras que en 2017 incrementa hasta el 28,7% y el 28,4% respectivamente. En el caso de los EE.UU., en su informe “State of Obesity”, indica que un 18,5 % de niños/as en 2016 sufrían obesidad, porcentaje que en 1999-2000 era del 13,5 %. En cambio, en contraste, hay países que no llegan al 5% de obesidad como es el caso de Bangladesh, donde sólo un 3 % de los niños se encuentran en esta situación.

Teniendo en cuenta estos datos, no es de extrañar que hoy en día haya cada vez más organizaciones que fomenten la práctica de actividad física deportiva como prevención de la obesidad infantil y que traten de poner freno a las consecuencias futuras de una vida sedentaria. Una de las organizaciones más importantes que trabaja en este ámbito es la OMS (Organización Mundial de la Salud), que en su guía “Assessing and managing children at primary health-care facilities to prevent overweight and obesity in the contexto of the double burden of malnutrition,“ indica que los cambios de estilo de vida, los cuales incluyen dietas no saludables y una reducción de la actividad física, están afectando en el estado de salud de niños/as, así como de adultos. La OMS recomienda una hora de ejercicio físico mínimo moderado al día, medida que no se cumple en la mayoría de los países representados, como por ejemplo, en el estudio “Intergenerational Review of Australian Sport 2017”, el cual afirma que sólo un 19% de niños y niñas en Australia entre 5 y 17 años cumplen con la recomendación de la OMS de realizar al menos 60 minutos de actividad física al día, y advierte que el aumento del tiempo de ocio delante de la pantalla está contribuyendo a este tendencia de inactividad. Además, indica que en Australia los niños y niñas entre 7 y 9 años ven la televisión o utilizan dispositivos electrónicos al menos 2 horas al día, cifra que aumenta en adolescentes entre 15 y 17 años, a 3 horas.

Otra organización que hay que destacar actualmente en este ámbito es la “Activo Healthy Kids Global Alliance”, la cual trabaja junto con varios países desde el 2014 con el objetivo de mejorar el desarrollo de la actividad física en niños/as y jóvenes. Para lo cual, cada país realiza un informe basado en diferentes estudios publicados, midiendo la actividad física global, la participación en deporte organizado, el juego activo fuera de la escuela, el transporte activo, el comportamiento sedentario, el entorno familiar, las escuelas, la comunidad y el entorno urbano. Además, también se obtienen datos de las estrategias del gobierno y sus políticas de promoción. Esta puesta en común (en el último informe participaron 49 países) hace posible la realización de una comparativa entre éstos y a la vez ser conscientes de las nuevas tendencias en el estilo de vida de niños/as y adolescentes, así como adoptar nuevas estrategias para prevenir problemas de salud a nivel cognitivo, físico, social y mental. En el último informe, “Matrix 3.0”, en tendencias globales, el incremento del tiempo de ocio frente a la pantalla y la utilización de dispositivos electrónicos está contribuyendo de manera notable a una generación inactiva ratificando la afirmación presentada anteriormente.

Es por este motivo, una necesidad y prioridad global desarrollar nuevas estrategias para incidir y mejorar en la nutrición, la actividad física y la prevención de la obesidad en edad infantil y juvenil. A continuación, se muestra una tabla con los indicadores y resultados más importantes del último informe mencionado anteriormente, donde aparecen los datos de algunos de los países representados en el mapa inicial, con el objetivo de observar la relación existente entre obesidad y actividad física.

Entre los países presentados, se puede destacar Finlandia con unos datos muy positivos en los diferentes ámbitos. Estos buenos resultados se deben a programas y buenas acciones que se están llevando a cabo por parte del gobierno finlandés, el cual lanzó al 2010 el programa “Move”, con el objetivo de aumentar la participación de su población infantil y juvenil en actividades deportivas e incrementar la actividad en la escuela. El gobierno está promocionando el bienestar de los niños/as y adolescentes a través de la realización de una hora diaria de actividad física, como mínimo, a las escuelas, entre otras acciones dentro del programa. Éste empezó en 2010 con un proyecto piloto en 45 escuelas y, actualmente, hay 1.833 escuelas registradas, cada una de las cuales presenta diferentes metodologías y planificaciones para cumplir con los objetivos, dependiendo de sus recursos y necesidades.

Dado que se cuenta con buenos ejemplos y estrategias a nivel europeo obteniendo resultados positivos, se hace esencial incidir todavía más en estrategias para preservar la futura salud de los niños/as y jóvenes que son los futuros ciudadanos, para poner fin a la vida sedentaria.