El sector deportivo frente un horizonte digitalizado y transformador en los próximos 5 años (II): los E-sports

El sector deportivo frente un horizonte digitalizado y transformador en los próximos 5 años (II): los E-sports

Seguidamente se presenta la segunda parte del artículo de actualidad ‘El sector deportivo frente un horizonte digitalizado y transformador en los próximos 5 años’ (en lo referente al análisis de la encuesta de Pricewaterhouse Coopers (PwC) en relación a la industria deportiva. En esta segunda parte se tratarán los E-sports como fenómeno emergente y transformador de la práctica deportiva.

El estudio posiciona los E-sports como otro factor clave para el crecimiento del mercado deportivo en los próximos 3-5 años. El año 2017, el COI ya los reconoció como actividad deportiva y ésto hizo abrir un debate sobre su posible inclusión como modalidad Olímpica. Los E-sports fue uno de los temas más esperados que se trataron en el  XIII Foro Olímpico realizado en Barcelona, donde destacaron las intervenciones de Giacomo Modolo, responsable de proyectos de deporte del CIO así como AKAWonder, un gamer profesional.

En el estudio, aunque el posicionamiento del 83,7% de los encuestados es contrario a su inclusión como modalidad Olímpica, se hace patente que la industria deportiva tendrá que tenerlos en cuenta atendiendo que en 2018 ya movió más de 800 millones de dólares a través de empresas de patrocinio, publicidad y derechos mediáticos.

Deberían ser los E-sports una modalidad olímpica?

Según el análisis de PwC, los E-sports se sitúan en el primer lugar del top 10 de deportes en cuanto a potencial de crecimiento a nivel de ingresos globales en los próximos 3-5 años, superando incluso al fútbol y al baloncesto, segundo y tercero respectivamente.

Habiendo visto el recorrido de crecimiento a nivel mundial que los E-sports han seguido en pocos años y el potencial que tienen para generar beneficios a través de estrategias basadas en la publicidad, el patrocinio y la gestión de los derechos mediáticos, un 70,5% de los encuestados consideran que los deportes tradicionales tendrán que desarrollar estrategias para entrar al mundo de los E-sports.  Esto pasa, principalmente, por la creación de equipos para jugar a un mismo deporte pero de manera simulada, para adquirir o asociarse con un equipo ya existente, para extender la propia marca o para  dirigirse a una nueva base de fans, entre otros. Hoy por hoy, pero, un 17,9 % considera que todavía es demasiado pronto debido a que no se comprende el modelo de negocio, ni la audiencia o la cultura que lo rodea. Aun así, la inmadurez de su ecosistema es un factor que hace que la industria, sobre todo la europea, tome una posición aún bastante conservadora al respeto.

Actualmente la relación entre los deportes tradicionales y los E-sports todavía es muy precoz y se hace difícil afirmar qué camino llevará, a pesar de que ambos pueden aprender mucho el uno del otro. Más allá de la decisión de entrar o no en el movimiento de los E-sports, el sector tradicional puede tomar nota de ciertos elementos que los ha hecho convertirse en un fenómeno social y mundial para aplicarlos y salir beneficiado. Aspectos como el compromiso con los fans y la comunidad, el formato de juegos innovadores, los contenidos excitantes, la construcción de marca de equipo y el hecho de llegar a un público global que han propiciado su éxito llamando la atención de tantos y tantos nuevos seguidores, pueden hacer que si la industria deportiva lo sabe gestionar en favor del deporte tradicional este sector siga creciendo a un ritmo muy elevado adaptándose a las nuevas generaciones cada vez más digitalizadas. Por otro lado, los E-sports pueden aprender de toda la experiencia y el recorrido que han llevado a cabo los deportes tradicionales cómo, por ejemplo, las formas de organización a nivel estructural tan necesarias para que éstos puedan establecer unas bases sólidas.

Con la situación actual y la visión futura presentada en el informe PwC, ¿cuál tendría que ser el posicionamiento de la industria deportiva en relación con el deporte tradicional y los E-sports? ¿Sería posible establecer una relación win-win entre ambos sectores o hay una confrontación demasiado grande de intereses?