El deporte como disruptor

El deporte como disruptor

¿Hacia dónde se dirige el sector deportivo? ¿Podemos prever que nos encontraremos en un futuro? El destino final no se puede divisar porque no sabemos cuáles serán las limitaciones ni hacia dónde evolucionará el deporte, pero hay una premisa que es única: el deporte debe adaptarse a un medio que cambia rápidamente. A partir de este hecho se extrae una ecuación que engloba dos factores: las nuevas tecnologías y los cambiantes hábitos de los consumidores que, conjuntamente, dan lugar a la oportunidad y la incertidumbre:

Los productos de esta ecuación son la base para dar pie a una nueva manera de hacer, a una transformación social y de pensamiento. Los practicantes y promotores han evolucionado hacia otro sector que ya no es del espectador, por lo tanto, el deporte también debe hacerlo.

Aprovechar esta oportunidad que no se centra sólo en crear nuevos productos sino que también da lugar a dejar un momento de reflexión para transformar las ideas existentes y para mejorar el servicio que se está ofreciendo actualmente. La administración pública y el mundo privado deben aprovecharse de la incertidumbre que aporta el sector deportivo para trabajar fuera de la zona de confort y aventurarse a diseñar nuevos formatos que permitan la integración de los diferentes sectores y tipologías de clientes.

El sector deportivo se encuentra inmerso en nuevo paradigma basado en lo que es bueno para la sociedad, lo es para los negocios deportivos. Recientemente, la relación entre deporte y sociedad está cambiando más rápidamente que nunca y lo más importante es que se ha mantenido al frente del sector deportivo. Esto se puede ver por el resultado de una encuesta elaborada por Nielsen Global Survey of Corporate Social Responsibility and Sustainability, donde se indica que un total de 66% de los consumidores está dispuesto a pagar más por las marcas que se comprometen a hacer un impacto social y ambiental positivo.

Asimismo, lograr la responsabilidad social corporativa será un reto para los próximos años. El enfoque implacable del papel deportivo en la sociedad estará en el punto de mira y las actividades a través de la gestión examinarán según si contribuyen o no de manera positiva a la sociedad. Las empresas y proyectos que no sean capaces de demostrar su utilidad social se encontrarán en una situación adversa en contra de aquellas que respondan a este reto positivamente, porque marcar la diferencia será esencial para prosperar en un mundo cada vez más competitivo.

Aparte de la visión socializadora de las empresas, otros temas cada vez más destacados como la igualdad, la diversidad, el género, la raza, la sexualidad y el medio ambiente, entre otras cuestiones, son los dominantes en los medios de comunicación y están teniendo un impacto en todos los ámbitos de los negocios deportivos. En este artículo mencionaremos dos de los temas que han cogido más protagonismo en esta década que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el deporte femenino.

Primeramente, la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que son el marco de referencia para conseguir poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad y la paz de todas las personas son un gran reto para muchas organizaciones. El deporte en este ámbito juega un rol muy importante por el potencial transformador del que dispone y siendo un elemento crucial para la vida de los niños y jóvenes de todo el mundo ofreciendo ventajas en el ámbito de la salud, la educación y las oportunidades de vida. Por lo tanto, la vinculación del deporte con una vertiente más social y educadora así como más sostenible será la tendencia a seguir en los próximos años.

Seguidamente, el otro tema a destacar es el futuro crecimiento del deporte femenino y la atención que se le da en los diferentes ámbitos. Este está en auge y se identifica una oportunidad comercial de representar este colectivo tal y como se observa con grandes marcas deportivas que diseñan su publicidad a partir de un enfoque de las mujeres en el deporte, posicionándose a favor de la lucha por y de cara a la igualdad de género. El protagonismo cada vez será mayor a medida que el mercado se amplíe, las empresas deportivas deberán trabajar mucho más para llegar a todo este público ya que con el paso de los años, más mujeres de comunidades de minorías étnicas y poblaciones de países emergentes se dedicarán a la actividad física y el deporte, lo que hará cambiar el rumbo de los medios deportivos, del marketing y de las políticas deportivas.

Aun así, esta realidad del deporte como motor de cambio se apuntaba antes del momento actual que se está viviendo con la crisis sanitaria del COVID-19. Esta situación comporta unas circunstancias inéditas porque el confinamiento, el cierre de las instalaciones deportivas, la prohibición de no poder salir a la calle a hacer actividad física y deporte ha modificado el estilo de vida de muchas personas y ha obligado al sector a reinventarse de una manera rápida e improvisada. Después de que esta crisis quede atrás habrá muchas incógnitas que queden para resolver porque realmente la situación deportiva que se conocía puede dar un giro y cambiar la forma de hacer, tanto por la importancia del componente digital y la tecnología, por la modificación de los recursos y en la manera de promocionar la actividad física y el deporte para los ciudadanos y ciudadanas.

¿Quizás es el momento de parar a pensar y cambiar la visión actual del deporte para transformar su finalidad?

 

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