El futuro de la responsabilidad social en el deporte

El futuro de la responsabilidad social en el deporte

La pandemia mundial del COVID-19 ha afectado a todos los sectores de la sociedad transformando nuestros hábitos de consumo y comportamiento. El ámbito deportivo siempre se ha caracterizado por ser un sector que se adapta a su entorno cambiante, y en estos momentos, también lo ha hecho. El deporte profesional se ha paralizado y gracias a esto, los programas e iniciativas para promover la actividad física en las comunidades locales han cogido más importancia. ¿Será el momento para que el sector deportivo cambie su finalidad y se enfoque mucho más en la cooperación y el desarrollo? ¿Por qué los políticos y los profesionales serán capaces de mantener el posicionamiento de deporte salud como elemento vital delante de los intereses comerciales del deporte de alta competición?

En 2015 según una encuesta elaborada por Nielsen Global Survey of Corporate Social Responsibility and Sustainability, se indica que un total del 66% de los consumidores está dispuesto a pagar más por las marcas que se comprometen a hacer un impacto social y ambiental positivo. La sociedad está cambiando y a su vez, también lo hace el sector deportivo queriendo crear un vínculo con políticas sostenibles y de desarrollo en los países emergentes. Asimismo, lograr la responsabilidad social corporativa será un reto para los próximos años. El enfoque implacable del papel deportivo en la sociedad estará en el punto de mira y las actividades a través de la gestión examinarán según si contribuyen o no de manera positiva a la sociedad. Las empresas y proyectos que no sean capaces de demostrar su utilidad social se encontrarán en una situación adversa en contra de aquellas que respondan a este reto positivamente, porque marcar la diferencia será esencial para prosperar en un mundo cada vez más competitivo.

Siguiendo con la misión social, el deporte juega un rol muy importante con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) por el potencial transformador y siendo un elemento crucial para la vida de niños y jóvenes de todo el mundo porque ofrece ventajas en el ámbito de la salud, la educación, la prosperidad ciudadana y brinda oportunidades de vida. El marco teórico de los ODS ofrece una vía para realizar políticas deportivas sociales vinculando diferentes sectores y pudiendo, como fin, llegar a una sinergia entre administración local y organizaciones no gubernamentales para desarrollar proyectos de intervención a través del deporte.

Cada vez más, existe una formación más especializada en el ámbito deportivo, por ello hay una red más extensa de especialistas formados que son los que deberían liderar esta transformación del sector a partir del diseño de programas específicos que puedan intervenir en las políticas locales. Un ejemplo de estos programas podría ser el proyecto que llevo a cabo ITIK Consultoría Deporte & Ocio contribuyendo a crear un plan estratégico del deporte escolar en Arabia Saudita que permitió que las niñas sauditas realizasen la asignatura de educación física en la escuela. 

El futuro es pensar en grande y globalmente, desarrollando programas eficaces que influyan en el territorio capacitando y haciendo participe a las personas que lo forman, porque ellas serán las que lo lideraran una vez la intervención termine. Hay que dar visibilidad a las comunidades locales potenciando su valor, sus tradiciones y su educación que es el camino que les ayudará a aumentar sus recursos, conocimientos y les brindará oportunidades para prosperar. Este proceso no es ninguna utopía si se mantienen presentes los sentimientos de humanidad, solidaridad, cohesión, consciencia y sensibilización que han aparecido durante estos momentos complicados acentuando la importancia de la actividad física y el deporte como uno de los ejes principales y necesarios en la vida de las personas.

 

El artículo también ha sido publicado en la plataforma Sport and Development