La organización de éxito en un entorno VUCA (II)

La organización de éxito en un entorno VUCA (II)

Conscientes de que las organizaciones tenemos que adaptarnos a un nuevo entorno inestable conocido como VUCA (en este artículo explicamos el concepto y sus principales características) toca ponerse las pilas para que nuestras organizaciones deportivas puedan sobrevivir y crecer con éxito. Para ello es importante, que además de los valores que definen a la organización, estos también estén alineados con estas actitudes:

  • Tener una visión holística: No hemos de quedarnos solo con la realidad de nuestro entorno próximo, sino que tenemos que tener una visión amplia del sector deportivo, analizando nuevos servicios, readaptaciones y transformaciones de estos, oportunidades y nuevos segmentos. La globalización nos obliga a ir más allá y tener una visión transversal y multidisciplinar, ofreciéndonos también nuevas opciones que nunca hubiéramos contemplado.
  • Ser resiliente: La organización debe de ser capaz de superar los baches y recuperarse de los malos momentos así como reaccionar ante retos inesperados con la mejor actitud optimista y fuerza posible.
  • Mantener el valor social: En un momento dónde la tecnología nos ofrece nuevas oportunidades e incluso el futuro de la organización, es primordial no olvidar el factor humano y social de cualquier organización y servicio. Precisamente el alto valor social del deporte es uno de los factores clave para su práctica en ciertos colectivos. Debemos fomentarlo tanto a nivel presencial como virtual.
  • Practicar la aceptación: Aunque no es fácil es importante aceptar que el entorno no es estático y nada vuelve a ser como antes. En lugar de resistirse es mejor aceptarlo y valorar el nuevo escenario que hay delante.

Adoptando esta actitud, será más sencillo (que no quiere decir fácil) entender el VUCA como una oportunidad que puede abrirnos nuevas posibilidades. Cierto es que jugárselo todo con una sola línea de negocio o actividad es arriesgado viendo la volatilidad e incertidumbre del mercado. Diversificar las fuentes de financiación puede ser una buena opción para poder tener capacidad de reacción ante un giro inesperado del mercado. Esta diversificación también permite poner en marcha nuevos proyectos, testearlos y ver su potencial sin asumir un riesgo elevado para toda la organización.

El liderazgo horizontal orientado a necesidades

Liderar en un entorno complejo no es fácil, se tienen que tomar decisiones rápidas en poco tiempo y teniendo en cuenta grandes cantidades de información, factores y perspectivas. Una sola persona es poco probable que lo consiga con éxito. Contar con un liderazgo más horizontal, cooperativo y compartido permite una toma de decisiones teniendo en cuenta esta variedad de factores y perspectivas de forma ágil y con un compromiso y objetivo común por todo el equipo de trabajo. Los atributos tradicionales del líder quedan en segundo lugar delante de las softskills relacionadas con una gestión de las personas desde una perspectiva más humana y emocional, la creación de grupo y compromiso en el momento presente, el cual tiene un fin común y una gran capacidad de adaptabilidad y flexibilidad ante cualquier giro. La capacidad de reconducir el trabajo y objetivo de todo el grupo delante del cambio constante es un elemento clave en las necesidades de liderazgo en entornos VUCA.

Las organizaciones VUCA necesitan talento en sus equipos, pero no sólo talento técnico sino también personal con una buena gestión de las emociones tanto a nivel individual como del equipo de trabajo. Tener presente las prioridades de conciliación, tiempo libre y autogestión de todas las personas del equipo es clave para su implicación y compromiso. El aprendizaje continuo dentro de la organización es imprescindible, ya sea formal como sobre todo informal dentro del propio día a día y del contacto con la realidad. Añadiendo la tendencia al teletrabajo y la creación de equipos cambiantes según los proyectos y necesidades, la gestión de los equipos es un reto en sí mismo dónde las rígidas estructuras de recursos humanos que ha habido hasta el momento no tienen cabida. 

Metodologías de acción

Este entorno volátil y unos equipos pluridisciplinares cambiantes hace difícil trabajar con sistemas de planificación a largo plazo dónde todo puede cambiar en un segundo. Cada vez más organizaciones están implementando nuevas metodologías ágiles que permiten adaptar la forma de trabajo a las condiciones del proyecto, consiguiendo flexibilidad e inmediatez en la respuesta para adaptarse a éste y a las circunstancias específicas del entorno. Muchas de estas metodologías consisten en cambiar la complejidad a la simplicidad, hacer fácil lo difícil. Desengranar la complejidad a tareas pequeñas, concretas, claras y sencillas permitirá abordar cada paso de forma rápida y simple e ir avanzando dentro de la complejidad.

Algunas de estas metodologías son SCRUM, LEAN o AGILE, las cuáles vamos a ir viendo en próximos artículos junto su aplicación en el ámbito deportivo.