¿Los servicios deportivos municipales están adaptados a los consumidores Silvers?

¿Los servicios deportivos municipales están adaptados a los consumidores Silvers?

La demanda de actividad física ha ido creciendo notablemente en los últimos años y cada vez son más los colectivos que quieren acceder a practicar deporte y este aumento se ve repercutido directamente en los equipamientos deportivos municipales. Entre los colectivos, se debe incluir el sector de gente mayor, los llamados Silvers. Estos consumidores han ido transformando sus hábitos de vida durante los años y, actualmente esta franja de edad es mucho más activa y ha adquirido la actividad física como parte de su rutina diaria. ¿Lo estamos teniendo presente en el diseño de las políticas deportivas municipales?

Los consumidores Silvers son un colectivo muy importante de los servicios deportivos municipales porque la mayoría de estas personas, normalmente, no quieren practicar un deporte federado ni formar parte de ninguna entidad o club deportivo, sino que buscan la vertiente más social y saludable del deporte.

Por lo tanto, ¿hacia dónde se deberían dirigir los entes locales para atraer a estos clientes? Los servicios deportivos municipales tendrían que disponer de una oferta adaptada a esta edad y por eso deben estar alineados con las políticas públicas municipales. A la vez, estas han de potenciar el eje del deporte para todos y para toda la vida incluyendo en sus programas actividades que fomenten un tipo de práctica deportiva que motive a estos consumidores y consumidoras.

Así mismo, el consumidor silver engloba una franja de edad muy amplia que empieza a partir de los 60 años. Según la edad de este tipo de consumidor se busca un nivel de práctica u otro, también teniendo en cuenta el itinerario deportivo del practicante en su edad joven y adulta. Según la vida deportiva de la persona, así como su nivel físico, la oferta de actividades municipales puede ir dirigida hacia otras actividades no convencionales. Las gimnasias suaves, la natación de mantenimiento, las caminatas o las actividades acuáticas son los programas que siempre se han promocionado para esta edad, pero con el entorno cambiante y la nueva generación de 'Silvers', puede que sea el momento en el cual la corporación municipal deba reconvertirse y transformarse.

Sin embargo, los precios públicos son otro aspecto que reflexionar porque muchos de los programas y actividades cuentan con descuentos para hacer accesible el deporte a las personas de más de 60 años. Por otro lado, pero hay una parte del sector de los Silvers que no tienen dificultades económicas para acceder debido a disponer de rentas más altas. Con ello, ¿se debería encontrar un equilibrio para compensar esta situación?

Teniendo en cuenta este contexto, se puede determinar que un servicio deportivo no sólo debe centrarse en el público joven y adulto, porque cada vez más serán los 'seniors' que harán actividad física y llenarán las instalaciones municipales tanto en horario de mañana como de tarde. Por ello, la oferta deportiva debe adaptarse a las diferentes motivaciones y necesidades disponiendo de un abanico de actividades y programas deportivos que no sólo engloben actividades dirigidas de sala, sino que también potencien la actividad física en el aire libre, como salidas en grupo a la montaña, ejercicio en los parques de la ciudad, entre otros. También, se debe tener en cuenta la situación de incertidumbre de los equipamientos deportivos municipales y como estos cada vez más apuestan por la actividad física en línea, pero y la brecha digital que existe entre las personas en esta franja de edad, ¿cómo pueden acceder a la práctica deportiva? ¿Cómo se puede trabajar para hacer llegar los programas deportivos?

En los próximos años nos encontraremos ante una tendencia de incremento de la práctica deportiva en una edad más avanzada, los cuales ya tienen interiorizada la actividad física de etapas anteriores, y este grupo de usuarios y usuarias ocupará las instalaciones deportivas municipales. También, tendrán el interés de realizar práctica deportiva en espacios que antes eran sólo de uso exclusivo para las entidades, porque por ejemplo en unos años no será muy raro ver un grupo de personas de 55 años que quieran emplear una hora de pabellón para hacer su partido de baloncesto semanal. Este nuevo paradigma debe estar en el orden del día de las políticas deportivas municipales y adelantarse con la creación de espacios o programas municipales que busquen una alternativa a las modalidades de práctica actuales.