La planificación estratégica del deporte desde una perspectiva holística

La planificación estratégica del deporte desde una perspectiva holística

Los planes estratégicos son un instrumento de planificación que sirven para analizar, organizar y programar actuaciones de futuro en relación con el sistema deportivo local, pero.. ¿cómo deben ser estas estrategias? Adaptables a los cambios constantes y en consonancia con el contexto y el entorno.

A nivel municipal, un punto importante en la concreción de acciones para la ciudadanía debe ser el desarrollo de políticas deportivas para todos, favoreciendo la práctica de actividad física y deporte para toda la vida. Y en este sentido, el cambio constante en la sociedad y la evolución a todos los niveles afecta al estilo de vida de las personas y, por tanto, también en sus niveles de práctica deportiva y su tipología. Así pues, la actividad física y el deporte deben ir adaptándose al entorno cambiante para seguir manteniendo y ganando nuevos practicantes.

En general, el estilo de vida actual de la mayoría de la población conlleva conductas sedentarias durante gran parte de la jornada: trabajo, desplazamientos motorizados y transporte público, ocio digital, etc. Ante los datos existentes que evidencian estas tendencias, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está llevando a cabo el "Global Action Plan on Physical Activity and Health 2018 hasta 2030: More active people for a healthier World", el cual pretende promover la actividad física para mejorar la salud, mediante un conjunto de medidas con el objetivo de mejorar el entorno y las oportunidades para que todos puedan tener una mayor dedicación a la práctica de actividad física.

Por este motivo, las políticas deportivas municipales deben alinearse con la visión holística 360º del deporte-salud, donde los estilos de vida saludables se basan en mantener una salud física y mental óptima, tanto desde la práctica de actividad física, como la alimentación o a nivel psicológico. En este sentido, entre la sociedad cada vez más se están recuperando los perdidos sentimientos de identidad y de comunidad, donde las personas quieren formar parte de algo y se sienten atraídas por los productos que las definen a ellas y a su estilo de vida ("healthy", "real food", "fit", etc.). Por su parte, las redes sociales y los llamados influencers ayudan a crear esa comunidad virtual y también presencial promocionando productos, experiencias y compartiendo estilos de vida que impactan e interfieren en sus seguidores.

En esta visión integral de la salud, el equilibrio cuerpo-mente toma un papel relevante, y a parte de las disciplinas deportivas que trabajan más tradicionalmente este aspecto (yoga, pilates, etc.), cada vez aparecen más variaciones evolucionadas como tendencias emergentes, así como actividades totalmente nuevas (Tai-ski, Fly yoga, etc.). Este hecho puede relacionarse con que las personas usuarias tienden a buscar experiencias más allá de la práctica en sí misma, es decir, se sienten más atraídas por las vivencias y emociones que les genera una actividad que por el hecho de desarrollarla.

Actualmente, pensar en actividad física y deporte, también es pensar en sostenibilidad ambiental, y es que las actuaciones municipales, no deben estar alejadas de este fenómeno cada vez más necesario y a la orden del día. Porque los estilos de vida activos y saludables contribuyen a una mejora de la sostenibilidad ambiental, tal y como afirma la OMS en su Global Action Plan on Physical Activity anteriormente mencionado. En este, se incide en que las sociedades más activas también son más sostenibles con el medio ambiente, ya que se consigue una reducción del uso de combustibles fósiles, un aire más limpio y una menor congestión de las carreteras. Esta sensibilización con el medio, también se va haciendo más patente entre los practicantes, los cuales cada vez más apuestan por el deporte sostenible. Según Daniel Macaulay, director de la agencia de marketing Brandwave, el 80% de los productos se compran por razones emocionales y el 20% por razones funcionales, predominando así la sensación de que el usuario está haciendo algo beneficioso. En la misma línea, se encontrarían los resultados del estudio "Nielsen Global Survey of Corporate Social Responsibility and Sustainability", que indican que el 66% de los consumidores/as están dispuestos a pagar un mayor precio por productos y marcas comprometidas con un impacto social y ambiental positivo, sobre todo entre los menores de 34 años.

Así pues, la adaptación del deporte a los estilos de vida actuales pasa por un conjunto de elementos integrados que desembocan en la concepción de un estilo de vida saludable que va más allá de la mera práctica de actividad física y deporte, englobando diferentes ámbitos a nivel individual, social y ambiental. Durante la pandemia del COVID-19 se ha observado el peso que ha tenido el deporte salud en comparación con el deporte profesional porque muchas personas (practicantes habituales y no practicantes) han visto la importancia de mantener un estilo de vida activo en los meses de confinamiento a partir de diferentes prácticas deportivas. Es por este motivo que las instituciones públicas deben trabajar desde esta perspectiva para adaptar las comunidades y los productos de cara a favorecer una sociedad más comprometida y saludable a todos los niveles.