Las pistas polideportivas en Barcelona: la problemática actual frente a la desaparición de espacios deportivos

Las pistas polideportivas en Barcelona: la problemática actual frente a la desaparición de espacios deportivos

Una vez analizada la situación actual en el estudio del uso de los patios y centros deportivos municipales por distrito, y previendo el impacto que la desaparición de los espacios deportivos comportaría para niños/as y jóvenes, se pone de manifiesto la necesidad de reflexionar sobre la convivencia en los usos, dentro de la iniciativa municipal sobre la transformación de los espacios deportivos en el marco del Plan de patios para las escuelas públicas de infantil y primaria. Se trata de la tercera edición impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona a través del Consorcio de Educación. 

El diagnóstico de los distritos con elevada densidad de población pone al descubierto que se requiere de más pistas polideportivas que cumplan las medidas reglamentarias, así como espacios óptimos y polideportivos. Así pues, se constata que los centros educativos y municipales no cubren las necesidades actuales para poder desarrollar las actividades deportivas fuera del horario ofrecidas por las Asociación de Familias y Alumnos/as (AFA) o entidades de cada distrito. 

Varias ciudades de Cataluña también se han sumado a la iniciativa de patios coeducativos, así como otras comunidades autónomas de Madrid, Andalucía, Valencia, Galicia y las Islas Baleares. Se encuentran puntos en común en cuanto a políticas públicas, introduciendo cambios en diseño del espacio de patio para que tenga espacios diversos para fomentar otros juegos y disciplinas como leer, descansar o protegerse del calor. Estos elementos se consideran de relevante interés para una educación y tiempo libre desde una perspectiva de 360º. 

La problemática aparece, en que la transformación de los patios, pues según la plataforma ni un palmo menos, pone en peligro la viabilidad de la práctica de la actividad física y deportiva puesto que no contempla en ningún caso, alternativas constructivas que no impliquen una reducción de los espacios deportivos convencionales (pistas polideportivas) ya de por sí limitados, y en muchos casos degradados. En los patios escolares, no sólo se juega fútbol sala, sino que los deportes como el baloncesto, voleibol, hockey, balonmano y patinaje también hacen uso de las pistas, así como la iniciación deportiva, el inicio en el deporte para los más pequeños. 

Reducir las dimensiones de las pistas o eliminarlas, pone de manifiesto que el espacio de ocio y extraescolares también tiene una función educativa y socializadora. Debe recibir más atención de la que ha recibido hasta ahora, rediseñando los espacios de acuerdo a la perspectiva de género y LGTBIQ+. Se debe poder pedir una diversificación de actividades a partir de la ampliación de la oferta junto con la revisión de hábitos y un proyecto educativo. 

Según el estudio de los usos de los espacios escolares fuera del horario lectivo se remarca el uso social que los centros educativos ejercen en los barrios, ya que se componen de varios espacios -aulas, bibliotecas, gimnasios, pistas, etc.- se convierten en equipamientos de proximidad, ideales para acoger actividades dirigidas y promovidas por varios colectivos. Una barrera de acceso es la concepción del propio edificio, que por lo general no dispone de acceso directo desde la calle ni independencia del cuadro de luces y alarma. 

Si se quiere hacer uso de los espacios fuera del horario lectivo, es necesario tener en cuenta la ampliación de horas de conserjería y la incorporación de una figura dinamizador/a o monitor/a que vele por el buen uso del espacio, con el incremento de gasto a nivel de personal que comporta. Adicionalmente, debe contemplar la interacción de tres agentes principales: la dirección del centro, la corporación local y la población del municipio como demandante de espacios donde realizar actividades. 

Finalmente, se debe tener presente que, si se fomenta, la escuela es un espacio integrador, un espacio donde realizar actividades en familia y donde las entidades tienen su lugar, y que está cerca de la ciudadanía. Está en manos de todos y todas velar por una infancia y juventud activa, integradora y de hábitos saludables. Es necesario encontrar una solución entre la totalidad de agentes implicados que permita un amplio abanico de usos por parte de los niños y niñas sin que se vean afectadas sus posibilidades de práctica de actividad física y deporte para un estilo de vida activo y saludable.