Deporte y ODS: La reducción de desigualdades a través de programas deportivos

Deporte y ODS: La reducción de desigualdades a través de programas deportivos

En estos últimos años se está hablando de los conocidos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de la Agenda 2030, donde las diferentes organizaciones mundiales planean estratégicamente sus líneas de actuación para cumplir dichos objetivos.

El sector deportivo no queda exento de este marco general y por ello, diversos han sido las publicaciones hablando de qué ODS son referentes en la actividad física y el deporte. Y bien, se han detectado que la gran mayoría pueden ser aplicables al ámbito deportivo dependiendo de la visión de la organización.

Asimismo, teniendo en cuenta esta visión tan teórica, a veces, para muchas organizaciones es complicado encontrar la fórmula secreta para aplicar los ODS a nivel operativo, por ello en este artículo encontrarás los 15 tips necesarios. En este sentido, es imprescindible conocer la finalidad de tu organización, analizar los ámbitos de actuación y el perfil al cual te dirigides, para poder, plantear los programas generales y así, liderar acciones específicas que lleven a cumplir dichos objetivos.

En concreto, uno de los ODS donde la actividad física y el deporte dispone de un largo camino a recorrer es el Objetivo 10. Reducir la desigualdad en y entre los países.

Por ambicioso que parezca, el sector del deporte y el desarrollo está siendo un ámbito que está ganando fuerza, y cada vez, existen más organizaciones e iniciativas que a partir de la actividad física y el deporte buscan dirigirse a las poblaciones vulnerables rompiendo la brecha de la desigualdad económica, social y de oportunidades.  

Tanto a nivel público como privado, o a escala local o internacional, hay variedad de programas que se llevan a cabo para luchar contra las desigualdades, teniendo en cuenta la realidad del contexto en el que se quiere trabajar. Es decir, antes de implementar acciones concretas, se debe detectar cuales son las necesidades y los perfiles a los cuales queremos dirigir los proyectos sociales, para que sean, de utilidad y generen un impacto. Así, todo proyecto es indispensable que cuente con un sistema de evaluación y monitorización que mida el progreso y resultados de los participantes para validar si su situación ha cambiado antes y después del proyecto.

Además, una de las claves para que dichos programas funcionen es establecer sinergias y alianzas estratégicas con organizaciones del sector que permitan expandir el conocimiento, los recursos y la promoción del proyecto. De esta manera, la visibilización, profesionalización y financiación son los aspectos primordiales para conseguir el éxito en los programas de reducción de desigualdades.

En definitiva, pequeñas acciones pueden crear grandes cambios. Y es tanto a nivel municipal como en el ámbito privado donde las organizaciones tienen la protestad de crear iniciativas mediante el juego, la actividad física o el aprendizaje de un deporte específico que permita la integración social, el empoderamiento de los jóvenes, o la igualdad de oportunidades.

Si quieres más detalle sobre una experiencia real, a continuación, tienes la historia de ANOPA Project, una ONG local que trabaja para reducir las desigualdades de los niños y jóvenes con diversidad funcional mediante la actividad física en Ghana. Una entrevista con Andrea Flores, consultora de nuestro equipo, de su paso por esta organización.