Deporte y ODS: la perspectiva de la eficiencia energética en la planificación de los Equipamientos deportivos

Deporte y ODS: la perspectiva de la eficiencia energética en la planificación de los Equipamientos deportivos

Los equipamientos deportivos son instalaciones de gran impacto en el territorio desde diferentes vertientes: impacto deportivo llegando a un gran volumen de usuarios de distintas edades y colectivos, impacto económico generando una dinamización de la actividad económica y laboral del territorio, impacto urbanístico con la realización de equipamientos que pueden configurar la estructura y movilidad de la población así como también un elevado impacto ambiental, siendo equipamientos que por sus características, dimensiones e intensidad de uso suelen utilizar un relevante gasto energético.

La planificación de las necesidades en equipamientos deportivos en el territorio mediante Planes de Equipamientos Deportivos, Mapas de Instalaciones y Equipamientos Deportivos, Planes directores de instalaciones, etc. han sido una relevante herramienta de planificación por el territorio en sus diferentes escaleras: nacionales, autonómica y local. Hasta el momento, éstos se han realizado principalmente desde una perspectiva deportiva y social con el objetivo de cubrir las necesidades del territorio. Sin embargo, en el momento actual esta planificación requiere incorporar una visión más amplia y transversal como es la perspectiva de género, la dinamización del territorio o el impacto ambiental de este, tanto en su construcción (o reforma) como en su gestión del día a día.

La búsqueda de estrategias de ahorro energético es uno de los grandes retos para los gestores deportivos, que pueden relacionarse con la optimización del equipamiento técnico y el consumo de suministros (uso de energías renovables, automatización de la iluminación o climatización, uso de leds, etc.) así como optimización del uso como una limitación en la apertura del equipamiento deportivo, el cierre de espacios en horas valle, modificación de los horarios de entrenamiento o competición, etc. Estas estrategias pueden tener un impacto en el confort y/o satisfacción de las personas usuarias en el equipamiento, siendo necesario buscar el equilibrio y utilizar una comunicación eficiente para hacer que los y las deportistas sean corresponsables de este compromiso con el medio ambiente.

La mirada en el funcionamiento actual es clave para obtener esta mejora energética, pero debemos ser capaces de anticiparnos al futuro y las nuevas tendencias, así como las dificultades al por venir. Adaptarse y reinventarse de forma continua a este entorno en constante cambio serán claves para garantizar la continuidad de las instalaciones deportivas bajo unos criterios de rentabilidad sostenible.